En la década de los 80, una racha de muy buen cine:  LA NOCHE MÁS HERMOSA (Manuel Gutierrez Aragón, 1984); EL CABALLERO DEL DRAGÓN (Fernando Colomo, 1985); HAY QUE DESHACER LA CASA (José Luis García-Sánchez, 1987); MADRID  (Basilio Martin Patiño, 1988); BERLÍN BLUES (Ricardo Franco, 1988); REMANDO AL VIENTO (Gonzalo Suárez, de nuevo (1988)); PONT DE VARSÒVIA (Pere Portabella, 1989) y LA BAÑERA (Jesús Garay, 1989). Y el "PREMI SANT JORDI 1988" (Mejor actor en película española) por EL COMPLOT DE LOS ANILLOS (Francesc Bellmunt, 1988).